Londres, Inglaterra.- Es un verano de grandes horizontes para los fanáticos
británicos. Hace apenas una semana, esta isla tenía inflamado el corazón
con la idea de que el escocés Andy Murray pudiese ganar el Torneo de
Wimbledon y terminar, por fin, con las siete décadas y media de sequía
para los tenistas locales en la rama varonil. Murray luchó como un
auténtico león, pero no pudo ante un colosal Roger Federer, quien a los
30 años está teniendo un “segundo aire” que lo ha llevado de vuelta al
primer lugar de la clasificación mundial.
Las
lágrimas de Murray, al terminar el partido en la cancha central, se
convirtieron en un momento inolvidable y de gran inspiración para los
millones de televidentes que seguimos la transmisión de la BBC. Murray
no sólo reconoció la superioridad y nobleza de su rival, sino -con
micrófono en mano- se disculpó con los aficionados que los apoyaron
durante todo el torneo y les dijo que gracias a ellos, era más fácil
soportar la presión que supone jugar en Wimbledon.
Una
vez concluida la frustrada aventura de Murray, los aficionados de esta
isla se han enganchado al Tour de Francia. Resulta que en 99 ediciones
de “La Grande Bucle” jamás un ciclista británico ha conquistado el
título absoluto. Sólo once corredores de esta nación han ganado etapas, y
la mejor actuación individual es el cuarto lugar general que alcanzó
Bradley Wiggins en el 2009. Es justamente, Wiggins, un multimedallista
olímpico y especialista en pruebas contrarreloj, el que hasta la etapa
10 de la presente edición, porta el “maillot jeune” y parece estar en la
forma adecuada para defender el liderato general del Tour en las etapas
de montaña.
El
ciclismo británico está viviendo, posiblemente, el mejor momento de su
historia. Hace cuatro años, en Beijing 2008, la Gran Bretaña se colgó 13
medallas olímpicas, 12 de ellas en la pruebas de pista. De esas 13
medallas, ocho fueron de oro y tres las ganó el imponente Chris Hoy,
quien fue elevado a la categoría de “Sir” por la Reina de la Gran
Bretaña. No hubo equipo más dominante en el velódromo que el británico y
Bradley Wiggins estuvo ahí para ganar los 4000 metros Persecución
Individual y la misma prueba también por equipos.
Wiggins
intenta estos días ganar el Tour para después tratar de redondear un
verano histórico en los Juegos Olímpicos. Lo mejor es que además de
Wiggins, los británicos cuentan con el mejor sprinter del mundo, Mark
Cavendish, el descomunal cerrador, que ha conquistado 21 etapas del Tour
de Francia en su carrera y que también estará en Londres 2012 buscando
medallas en la ruta y en la pista.
Así
es como los fanáticos de esta isla se entretienen en lo que comienza
una cita que han esperado durante siete años. Andy Murray volverá de
nuevo a las canchas de Wimbledon para buscar ahora una medalla olímpica
en el tennis; Bradley, Hoy, Cavendish, y compañía serán grandes
protagonistas del velódromo y la ruta. Aunque no se expresa
abiertamente, la Gran Bretaña se ha propuesto alcanzar el tercer lugar
del cuadro de medallas en Londres 2012, para terminar sólo por debajo de
Estados Unidos y China, y por delante de Rusia y Alemania. Lo único que
parece hacerle falta a los fanáticos de esta nación, es que el futbol
por fin les de una satisfacción. Inglaterra se ha quedado corta las
últimas cuatro décadas, habrá que ver si el “Team GB”, una selección que
incluye
ingleses y galeses, y dirigida por Stuart Pearce, a quien en su época
como defensa del Nottingham Forest y la Selección lo apodaban “Psycho”,
es capaz de conquistar una medalla en el torneo olímpico y provocar que
este verano sea perfecto.
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